Contigo como, como pajarito
Hace poco, y gracias a una amiga, recordé una memoria de muy cercana niñez (pobre del que ponga en duda mis palabras)...en fin, como preludio a este espinoso tema daré cuenta de ella, la memoria culpable de esta entrada.
Listo o no, ahí voy:
"Erase una vez una hermosa niñita de cabellos alborotados que sentada junto a su familia en un restaurant estaba (mamá, papá y un solo hermano que hasta ese momento poca competencia fraternal había, buenos tiempos aquellos!) Y junto a ellos, una prima, punto intermedio entre cercana y lejana, que junto a su enamorado les habían acompañado hasta aquel lugar, sacro santuario instantáneo de la hambrienta pequeñuela de ojos brillantes.
La niñita muy emocionada se hallaba de poder huir de los clásicos menús a los que un buen pensado pediatra la condenaba, así pues ella brincaba y brincaba repletita de alegría sobre su asiento al saborear anticipado de su doble hamburguesa con queso junto a un milkshake de chocolate mega en calorías.
Al fin llego el aliado de las hadas del día enfundado en un disfraz de mesero. Manos le faltaron a la pequeña para arrojarse con verdadera hambre canina sobre la brillante corteza del pan, mas un extraño movimiento a su lado derecho la distrajo de modo atroz.
Su prima, que muy sobrada era, interrumpió el reparto de dichas diciéndole al mesero: ´por favor, podrían cortar mi hamburguesa en tres pedazos. Es imposible pensar que yo pueda comer tanto!´.
El amable ayudante de las hadas, que para el resto no era más que su muy lindo mesero, con una gentil sonrisa respondió que sí y presto volvió con el extraño pedido de la prima.
La hermosa pequeña se quedo largo rato confundida, la hamburguesa a su parecer no era algo que pudiera ser calificado con el ´tanto´ mencionado por la chinchosa de su prima, era grande...pero no para nada exageradamente grande. Aparte la pequeña había sido testigo irrefutable del apetito de su prima, quien fácilmente y sin intermedios se había acabado una pizza de respetables dimensiones sola y sin necesitar de auxilio; entonces, meditaba la niña con una duda gigante ´por qué ahora ella dice no poder acabar con algo mucho más pequeño?´"
La pequeña niña, que como habrán sabido dilucidar era yo, muchos años después llegaría averiguar una mentira gigante que relaciona a la gran mayoría de mujeres junto a la comida y los hombres.
Qué alguien me dice "mentira!!"? no me creéis? Dudáis de la extrema veracidad de mis palabras? Muy bien, entonces acompáñame en esto: ve a un restaurant cualquiera, ya? Ok. Ahora con gran disimulo echa un vistazo en general y ubica a la primera mujer no casada (o que no lo aparente) que este acompañada por un hombre que no sea su familiar consanguíneo (es muy fácil! Fíjate en el comportamiento ´ligón´ del caso), ya? Está comiendo, o más bien, a lo que supuestamente hace con la comida se le puede llamar comer? Ya ves!!! Ahora arrepiéntete de tus palabras y dime si no soy la "voz de la verdad"!
A las mujeres les encanta fingir que comen como pajaritos cuando están en las lides del "atrapar" a la victima de turno o simplemente sorprender al prospecto para el futuro. Por qué se mantiene esta característica de más de dos siglos de antigüedad? Quizás sea por la ilusión que buscan las mujeres al aparentar ser "muy femeninas y delicadas" y de que él, el poderoso hombre, es tan fuerte y necesita comer mucho más que las "sensibles y pequeñas" féminas....Una locura, cierto?
Así que por eso hija mía que me lees (sí, tú! no te me hagas la tercia), no caigas en ese juego ridículo de mentir hasta cuánto comes, nadie se la cree a menos que sea verdad. Come sanamente (porque tampoco es el punto de comer como una mamut y a lo cerdo!), pero COME!!
Atte.
La bella e irremediablemente lista, Ireth (caray! Qué tengo derecho a decir la verdad! No me refunfuñen!).




Comentarios sobre Contigo como, como pajarito
Sería bien estúpido de nuestra parte dejar de ser lo que somos normalmente... COME SI TE GUSTA LO QUE TE SIRVIERON!!!
Lo que es yo, nada de dejar de comer... incluso me gusta recomendar lo más rico del menú: Ese cebichito mixto, qué rico!!!, o el chicharroncito de calamar!!! delicioso, el chanchito con tamarindo, la sopita de pato con su wantan, el caldo de gallina, uy!, el tacachito con cecina... mejor y no sigo que me estoy provocando...
Además, yo me pregunto, qué ganamos con esconder nuestros gustos, nuestras maneras y manías... qué ganas si dejas de comer??? Qué quieres que crea el amigo de al lado que anda medio interesado??? Al final, si te invita algo, lo tiene que comprar completo, no lo va a comprar por pedacitos.
Así que si ya está pagado... cómetelo!!!
Miel, MIEL!! ésa es una opinión de mujer inteligente!! lamentablemente sabes qué??
el mundo peca de misio en inteligencia...hay cada caso de comprobada estupidez en grado superlativo!!!
lo mismo digo yo! si yo fuera hombre y me llevo a una sopenca de ese estilo (sin saberlo, obvio) a comer y ya en el sitio de batalla alimenticia veo que la susodicha está jugando con el plato y de los "fettuchini a lo Alfredo" se come 2 tallarines...la mato o mínimo la hago pagar su plato!! (porque, ejem, en un restaurant normal y clásico, recuerda querida amiga que se paga después del consumo, no antes).
Pero...nop....Aunque cueste y ofenda crear que existen esos seres dignos de un nuevo régimen nazy (sí, soy violenta!!) la verdad es de Ripley "AUNQUE USTED NO LO CREEAA!!"
ay, amiga...sí casi estoy por crees que somos un caso sui generis.
Ireth
es cierto¡¡..no me habia dado cuenta, pero es verdad que les gusta comer menos y aparentar ese rollo 'delicado'