
Hoy queridos lectores yo, Ireth, quiero enseñarles esto que he escrito con la mayor seriedad posible; que por qué me pongo de cara larga y no hago cacareos de risa? Fácil, porque el tema que quiero tocar no es algo que figure en los cuentos de hadas ni en una revista de Condorito.
Hoy hablare de la Violencia sexual contra, especialmente, los niños.
El tema ha sido largamente tratado en los libros especializados, en cursos de la policía, en las cátedras de psicólogos y en casi todas las clases para padres; pero y aunque ustedes, tal como yo, aún no seamos padres eso no nos exime del deber que tenemos de defender a todo ser humano de la violencia y maltrato, y con más ganas aún a los niños que son pequeños seres que difícilmente pueden defenderse a sí solos.
El por qué existe ese tipo de violencia calificada como la más indigna y desviada del accionar humano es algo que nadie puede decir a ciencia cierta, sin embargo es algo que existe y en una cantidad mayor a cada día. Los niños ahora ya casi no son niños porque el mundo que les rodea los envuelve conscientemente en una barbarie de obscenidad, violencia, inmoralidad y barbarie con el intento incompresible de volvernos un no sé-qué de futuro nefasto.
Un ejemplo: hace poco estando en un parque con una amiga había un grupo de tres niños cerca a nosotros, el mayor tendría unos por mucho 10 años. De qué hablaban los niños? De un juego de internet, lo cual es normal en estas nuevas eras del ciber-mundo, pero cuál era la manera en que hablaban? Las más horripilantes asquerosidades salían cual si fueran agua de las bocas de esos niños y dos jóvenes adultos que estaban con ellos, presumiblemente hermanos de alguno, los impulsaban con gran jolgorio a que prosiguieran con tales términos.
Yo me ofendí, me siento realmente asqueada al ver a mi alrededor y ver las claras acciones para quitarles la inocencia a los niños que realizan nuestras sociedades. El mundo considera todo normal y por mucho disfraza su actitud criminal bajo alguna careta como la de "horario de protección al menor", una soberbia basura.
Mas en fin hoy vayamos directo a uno de los más terribles pecados del hombre.
Hablando con una amiga que se haya en otra ciudad, ésta me contó los sucesos trágicos que le sucedieron a una niña que era conocida por ambas. Paloma, como así la llamaremos, tenía 12 años y era una niña preciosa, feliz, desenfadada, lista y activa, una preciosa criatura con todo un magnífico porvenir en su futuro, sin embargo nadie sabía nada acerca del infierno que ella soportaba en aquel rincón del mundo que debía ser su amparo del mismo, es decir, su hogar.
- - Un lunes -me dice mi amiga- escuche jaleo en la calle y como buena chismosa me asome a la ventana para ver que sucedía. Había policías frente a la puerta de la casa de Paloma, todo era un enredo y nadie sabía decir qué era lo que pasaba. Yo estaba preocupada, "no vaya a ser que algo le haya pasado a mi pecosa", pensaba. Después de algunos minutos en los que yo ya había salido a la calle para poder observar todo más de cerca, unos policías sacaron esposados al padrastro y madre de Paloma. Te imaginarás todo el impacto que esa visión generó, todo era un mar de cuchicheos e hipótesis. Al día siguiente de ello vine, yo, a enterarme de lo que había pasado. Paloma se había suicidado en su colegio, simplemente así, salió a su recreo y no regreso; uno de los trabajadores de mantenimiento de la escuela hallo su cadáver y junto a ella su diario personal.
Paloma estaba embarazada, tres meses de embarazo en una niña de 12 años. El padre del niño, su padrastro. En el diario ella declaraba al fin todo aquello que había vivido desde hace 3 años en su propio hogar, las violaciones de su padrastro, las amenazas, el olvido y la negación de su madre. Su propia madre sabía lo que pasaba y simplemente lo dejo pasar, no la defendió; ella literalmente fue la culpable de su muerte. Cuál era la excusa de esa bruja para decirle a su propia hija que se dejara hacer todo lo que ese monstruo quería? "sí él se va, quién nos va a dar de comer; no te va a hacer daño, igual tú lo harás cuando seas grande, un poco antes no te va a hacer nada malo"-
Paloma no aguanto más el vivir, y yo me pregunto con el corazón desbastado, cómo se sentía esa pobre niña desamparada que se ahorco en su propio colegio sintiéndose abandonada e incluso asquerosa, culpable de unas culpas que no eran suyas? Tuvo miedo? Daría mi vida por poder haber hecho algo, por haberlo impedido y haberla abrazado jurándole que todo estaría bien.
Cuántas veces a diario vemos u oímos cosas como estas? Cuántas veces hacemos algo por impedirlo?
El tan solo abrir los ojos y ver, de verdad ver a nuestro prójimo puede convertirnos en ese salvador que tantos ángeles inocentes necesitan. No son problemas ajenos, son nuestros problemas porque...quién nos dice que no le pasara a algún familiar, a nuestros futuros hijos o incluso, quién dice que nosotros quizá no necesitamos a un salvador cuando fuimos niños?
No podemos ser más espectadores de la destrucción, no podemos impulsarla más, porque cuando no hacemos nada es casi como si desnudáramos al niño delante de un violador, es igual a taparle la boca para que sus gritos no se escuchen! Somos participadores del asesinato de un ángel!
No basta repetir la diatriba obsoleta de "no hables con extraños o si alguien malo se acerca se lo dices a mamá" porque muchas veces el monstruo puede ser incluso ella! Y también...un niño asustado, habla? Lo digo por triste experiencia, "yo no hable cuando mi vecino cerca a 50 años mayor me acorralaba en las escaleras de mi edificio y me tocaba. No podía hablar aunque mis padres me amaran y confiaran en mí, porque estaba asustada y creía estúpidamente que era algo que yo había hecho! Que era mi culpa! Gracias a Dios nos mudamos antes de que el infeliz hiciera algo más que manosearme mientras me decía asquerosidades, pero incluso entonces dije algo? No, seguí callada guardándome un miedo desesperado que solo libere cuando me entere que aquel hombre había muerto, solo entonces pude hablarle a mi madre siendo yo, ya casi una mujer de 21 años mientras lloraba asustada...9 años después".
Hay que actuar, abrir los ojos y destapar nuestros oídos, ver y oír de verdad. No permitamos que existan más Palomas asustadas que creen que nadie las ama y nadie las defenderá. No nos permitamos tener más miedo y parapetarnos bajo el "no es nuestro asunto". Gritar, golpear, auxiliar, sanar heridas que destruyen...
Los niños son niños, impidamos la violencia y la vulgaridad que les rodea y que alienta, sí lean bien: ALIENTA a que existan los ataques contra ellos!
Detengamos ya esta marea de inmundicia que arrasa al mundo, levantémonos como baluartes, porque el que algunos crean "ridículo y cucufato" el decir "está mal" no significa que nosotros debemos convertirnos en el mismo tipo de bestias.
Somos seres humanos, no animales! Seamos dignos de el título que portamos HOMBRES!
Defendamos a esos ángeles expuestos a los tentáculos de la devastación, de la asquerosidad de una Sodoma y Gomorra moderna que viste de "chic, interesante, de moda, abierto, interesante" y otros disfraces a una escoria que envuelve a los niños quitándoles su inocencia y promoviendo que criaturas inhumanas tenga alicientes a sus acciones.
Atte,
Yo, Ireth o Melissa.
PD. Soy Cristiana es cierto, pero no por ello mi pensamiento es desfasado o dogmatico, es una realidad. Vean a su alrededor, no soy yo la única que grita que hay que detener esto! Con otras palabras, con otros medio, mas el grito es el mismo; "HAY QUE DETENER LA BARBARIE A LA QUE SE DIRIGUE LA HUMANIDAD, EN LA QUE LOS NIÑOS SON OBLIGADOS A CORROMPERSE Y LOS MONSTRUOS SON AGAZAJADOS".