
Hace unas horas, una amiga del trabajo y yo nos enfrascamos en una charla densa acerca de los que mal pagan y se burlan frente a nuestras narices... no es que haya sucedido siempre, pero pasa y no hay manera de revertirlo.
La solución: SÉ PRÁCTICA.
Estudio de casos
Existen ocasiones en las que las culpables de la desgracia somos nosotras mismas por cometer errores cantados y extensamente conocidos en la historia de las relaciones amorosas.
Pero hay ocasiones, muchas ocasiones, en las que la culpa es COMPLETAMENTE SUYA!!!
1. ME GUSTA PERO NO ME HACE CASO: Lo ves y no puedes evitar la expresión estúpida en tu rostro. Su voz, sus ojos, su sonrisa, su forma de caminar, su forma de mirar a la derecha… en fin, TODO te vuelve loca. Lo triste es que él se da cuenta (y quién no, niña, quita esa cara!!!) y no se acerca. Luego te enteras de que él cree que eres una tonta. Gracias a Dios, no hiciste nada para llamar más su atención… o sí? ¿SÍ? Caray, tu caso es más complicado de lo que creí… ahora la situación se reduce a ¿De qué manera dejo de verme como una arrastrada?
SOLUCIÓN: No hagas nada. NO HAGAS NADA salvo soportar la vergüenza pública que tú misma te ganaste. Sí, si el chico nada que ver contigo… tú, nada que ver con el chico. Ni intentes negar que te gusta o te gustó, simplemente fluye y no respondas.
2. ME GUSTA, LE GUSTO, PERO NUNCA DIJO NI UNA SOLA PALABRA: Vaya si no conoceré ese caso, como que a mí misma me pasó. Ojalá la culpa de que no dijera nada no haya sido tuya… ah, no me digas??? Es tuya??? ¡Genial! Tu orgullo o tu temor al compromiso hicieron que no dieras cabida al amor (sí que sonó cursi…), es decir, jamás diste pie para que el muchachito se acercara a ti con un mínimo de confianza y te dijera que le gustabas. Y tal vez hubiera sido una hermosa historia…
SOLUCIÓN: Ninguna… salvo que después de un tiempo lo converses con él y se rían juntos como cómplices de algo que no pudo ser pero hubiera sido interesante. Créelo, es agradable soltarse.
3. ME ENAMORÉ DE MI MEJOR AMIGO: Al mismo estilo de Julia Roberts en La boda de mi mejor amigo. Dramático, incluso trágico (en algunos casos, sí que los es), lleno de emoción y digno de novelas, películas y series como Dawson’s Creek.
SOLUCIÓN: Si te liga, bien (es la persona que mejor te conoce y a la que mejor conoces) y si no, pueden seguir siendo amigos (es difícil, pero no imposible). Si bien es cierto nunca será lo mismo, pero en la variedad está el gusto, no?
4. ME GUSTA, LO SABE Y SE BURLA DE MIS SENTIMIENTOS: Se parece al que nunca dijo nada… eso de burlarse puede significar dos cosas: que le gustas o que no le gustas (y lo que es peor, le caes mal). Vas caminando por la acera cercana a su casa para verlo asomarse por su ventana, está ahí (está ahí!!!) y grita muy fuerte: HOLA, MI AMOR!!! Y tú respondes: HOLA!!! Y recibes la respuesta más terrible de la vida: A TI NO TE LO DECÍA, ESTÚPIDA…
SOLUCIÓN: Ninguna, sigue caminando y no vuelvas a responder a un grito en la calle a menos que sepas que definitivamente va dirigido a ti. Y con respecto a él… cuando madure que te busque, de lo contrario que siga su camino tras alguna golfa que le aguante sus sandeces.
5. MI ENAMORADO ME ENGAÑA (Vol. I): La dulce criatura (femenina, obviamente) ama con devoción, se entrega (ya tú sabes de qué manera) enterita al lobo disfrazado de cordero sin saber que éste tiene amores con fulana, con zutana y con mengana... no olvidemos a perenceja (o cualquier objeto que vista faldas, si es el caso). La susodicha se entera del engaño podrido, reclama a destiempo la falta de fidelidad y el señorito se va y la deja "tirando cintura".
SOLUCIÓN: No llores, mi amor, eso es así. No hay salida, así que no sufras y trata de recuperar tu orgullo perdido. Sal con otro, mi amor, SAL CON OTRO!!! El duelo en esas circunstancias no ayuda en absoluto.
6. MI ENAMORADO ME ENGAÑA (Vol. II): La niña traviesa que se deja llevar por los dones varoniles de un hombrecito que está como una justamente necesita... claro que sabe que lo único que obtendrá es un momento placentero, no quiere nada serio, es la amiga cariñosa... y al final descubre que el muchachito tiene una novia real (que para sorpresa tuya, no eres tú). Reclama, llora, se siente traicionada; él le recuerda que quedaron en no tener nada serio, ella piensa: “¿Cómo pudo haber creído eso, si soy una mujer atractiva? ¿Cómo me besó y me abrazó e hizo el amor conmigo sin sentir nada por mí?”
RESPUESTA (Y SOLUCIÓN también, ahorremos): Los hombres (en su gran mayoría… ya para que no digan que tengo algo contra ustedes) piensan que el AMOR, el SEXO y el MATRIMONIO son tres aspectos separados y sin relación. La mujer, muy por el contrario (lo quiera o no admitir) cree que los tres siempre van juntos y se relacionan con un estado emocional. Qué haces??? Nada. Sí, exacto, nada. Búscate a alguien con quien puedas tener algo más SERIO. ¿Qué es serio? Bueno, algo en lo que sepas que tú eres la enamorada y que no te tomaron como objeto sexual o muñeca inflable.
7. MI EX ME DICE QUE QUIERE REGRESAR CONMIGO: La clásica situación en la que la persona con la que estuviste necesita regresar… sí, y repetir todos esos momentos que hicieron que decidieras que no podías continuar con la farsa de quererlo. A veces la costumbre de verlo siempre y saber que es tuyo, de saber que tienes cierto poder sobre él, de saber que tu voz tiene un efecto extraño y subyugante, que tu figura lo pone nervioso y que si no te escucha una vez al día, por lo menos, no puede vivir… todo eso hace que quieras, que necesites volver con él. Pero, recuerda… RECUERDA!!! ¿Eres tú feliz? ¿Te sientes bien con él y en su compañía? ¿En verdad lo quieres a él o te gusta la sensación que te produce su compañía?
SOLUCIÓN: Si pudiste responder con sinceridad y llegaste a la conclusión de que lo quieres a él y no a la sensación poderosa… regresa. Si no es así… espera a encontrar a alguien que en realidad ames.
8. MI EX ME DICE QUE QUIERE REGRESAR CONMIGO, PERO TIENE UNA NOVIA Y YO LE SÉ: Cariño, eso ocurre y la verdad hasta ahora no me explico cómo. Si ya tienes con quién salir, tesoro… ¿por qué me sigues buscando? Una amiga me contó su experiencia: “Lo encontré en la universidad, era hora de almuerzo y me dijo si podía acompañarme. Yo respondí que no había problema. En el camino, no sé cómo, me he volteado para decirle algo y me he encontrado con sus brazos. Me abrazó tan fuerte que no pude soltarme y, luego, me besó. ¿Por qué lo hizo?” Así es, por qué lo hizo… nadie lo sabe, y yo que trato de encontrarle respuesta me veo imposibilitada de afirmar algo lógico. Para esto, no encuentro solución. Sólo un consejillo aunque sea del conejillo: No sigas adelante, puede ser una trampa. Puede querer solo divertirse un rato contigo para después burlarse de que lo aceptaste porque aún lo sigues queriendo. No caigas en el jueguito.
9. UN MUCHACHO ME DICE QUE QUIERE SER MI ENAMORADO, PERO TIENE UNA NOVIA. YO LE SÉ, PERO ME ASEGURA QUE YA NO LA QUIERE Y QUE TERMINARÁ CON ELLA POR MÍ: Y esto ocurre muchas veces. Entre enamorados, entre novios, entre esposos… Y siempre resulta siendo mentira. La historia es bien sabida: “Ella ya no me satisface (sabe Dios a qué se refiere), ya no siento lo mismo por ella. Nos peleamos constantemente, no la soporto, no me da mi espacio, es una entrometida, se ha convertido en una ladilla insufrible. En cambio tú, tú eres tan suave, tan independiente, tan segura de ti misma, tan maravillosa. Nunca pensé encontrar a alguien como tú.” Y bla, bla, bla… un discurso harto conocido que ha cobrado víctimas en todo el mundo.
SOLUCIÓN: Jamás, JAMÁS creas en un hombre que tiene un compromiso con otra… mucho más si se trata de un contrato firmado ante el alcalde, el notario y sabe Dios frente a quién más… y si hubo ceremonia religiosa, Dios está de por medio. No seas como la mujer que hoy está en boca de todos, no, señor. No me vengas con el clic y esa cantaleta. Primero que esté bien separado, bien separado, con un tiempo lo suficientemente largo como para estar segura de que se lanzará del avión contigo y nada más.
SÉ PRÁCTICA. Lo dije al inicio, lo repito y te lo explico. Enamórate con la amígdala, no con el corazón. Usa tu cerebro (la amígdala está ahí, mi amor… el hipotálamo), piensa antes de mirar, mira con lógica. El amor en estos tiempos (que ya no son de cólera, como decía Gabito) no está como para que te sientas Julieta. Olvídate de Shakespeare. Recuerda a Jarabe de palo y canta a toda voz LE DIJE QUE ROMEO Y JULIETA NO ERAN DE ESTE PLANETA!!! Búscate un perrito caliente que te quiera ciegamente y si no funciona… mándate a rifar.
Miel