Zafa, zafa que me asfixias!!!

Y para comenzar con buen pie (hoy demostraré que mis padres no se gastaron el tiempo para nada al enseñarme el ser educada) saludo a todos los presentes y no-presentes, que ya algún día llegarán…
Ahora, ejem! Empiezo lo que será el tema que hoy tocaré…
El amor es, según pintan los cuentos de hadas, poemas y otras cosas por la mar de empalagosas, como las canciones de *** (que me refiero al de pareja, no al de la familia…que son cosas bien distintas), una enfermedad que ataca con fiebres, convulsiones, taquicardias, gastritis y desviaciones psiquiátricas, entre muchas otras horribles condiciones, y que, para colmo de males, no posee el milagro de la vacuna.
Así es pues que no nos sorprende el ver que dos tórtolos enamorados necesiten verse hasta en la sopa para estar convencidos, entre ellos, de que el otro es la otra mitad de su todo.
Pero, ahora, cuál es el límite entre el “necesito verte” y el “una más y ya me da miedo verte”?
Hace poco en plena charla amical una amiga nos contó, con ojos de cordera incluido, como su mejor-es-nada la había llamado a las 3:30 am para decirle que sueñe con él. Ella nos lo narró con toda la emoción de un enamoramiento adolescente mientras yo pensaba para mi pellejo que en el caso de pasarme algo parecido mandaría, con todo el protocolo necesario, al susodicho a un lugar de donde no es nada fácil salir. Pero para que no me digan insensible seguiré con el ejemplo de mi amiga que para caso de explicación hoy llamare “Luisa”.
Luisa no solo recibe llamadas de madrugada para confirmarle al temeroso de su enamorado que sueña con él, sino que recibe llamadas cada media hora para preguntarle cosas tan vitales como: ¿estás pensando en mí? ¿qué estás haciendo? ¿con quién estas? Entre otros. Y claro está que al ente enajenado encarnado en el enamorado no le importa que para responder a las llamadas, porque si no responde se “amarga”, mi amiga tenga que interrumpir clases, trabajos, asignaciones y otros con la misma desfachatez de quien cruza un puente de palos.
Porque ellos jamás se ven! Claro…excepto cada día y a cada rato de proporciones dantescas!
Ahora lo entienden? Tanto hombres como mujeres deben entender que mantener una relación con otra persona no significa que deban estar pegados como chicle al zapato, sino que cada uno debe COMPRENDER que es una persona INDIVIDUAL por sí sola y que por tanto NECESITA su PROPIO tiempo y espacio, aunque sea para rascarse los piojos en paz ¡caramba!
Porque uno se llama como se llame, así sea “Juan Lanas Pelo Duro Chicafloque” o “Hemenegilda Pancrasia Alopeniaca Merenganuda”, estando o no con quien sea que sea su “pareja de turno”. Porque uno es uno y necesita de un momento de calidad en esencia personal, sin compartirse con otro! Y esto no es egoísmo ni nada de esas hierbas! Es simplemente inteligencia en interacciones sociales.
Así que la próxima vez que tu “machuca-fuerte” u “auspiciador-emotivo” te persiga hasta en el baño ponle un pare y dile con toda la ´sobonería´ del caso: “querido mío, a veces desde lejos te veo más bonito”.
Atte.
Una mujer independiente
Pd. No se me suba las ínfulas, féminas mías, que este pecado ad-honoren es casi punto por punto marca registrada de nosotras. Así que recapacitando al respecto!...no vaya a ser que nos pongan impedimentos legales de distancias límites.
Ireth






Comentarios sobre Zafa, zafa que me asfixias!!!
Ay!, cómo serás de educada, mi querida Ireth…
En fin, eso de que nos causan taquicardias y otros malestares… es cierto, me pasó a mí… tal vez hasta ahora me suceda, pero como no es muy seguido creo que no me doy cuenta (o quizás aprendí a convivir con ello).
Te diré que hasta las desviaciones siquiátricas no paré… casi sufro un atropello (sí, de un auto en plena calle piurana… justo después de ver a cierto espécimen delicioso) solamente porque tenía un pánico enorme que me mirara a los ojos (que sería lo único mirable en mí para ese entonces… malos recuerdos, sí, lo sé…)
Gracias a Dios, jamás he tenido que pasar por un no quiero verte más, tesorito!!! La libertad es relajante, a veces asfixia sentirse tan solo… pero se valora porque uno llega a conocerse y respetarse… y entenderse a cabalidad, saber los errores que se cometen y aprender de ellos.
Así que señores enamorados (y mujercitas inseguras que deben llamar al susodicho a cada momento inconcebible del día!!!) NO SEAN TONTOS que eso es dañino. Si no puedes vivir un momento tu propia soledad (sí, tú solito/a contigo mismo/a) es porque no eres maduro/a. Espacio!!! Den el espacio necesario para quererse bien, que es mejor el amor del encuentro dificultoso (con toda la pasión que esto comporta), que el aburrimiento y el tedio de ver su cara todo el santo día, y escucharlo a cada momento y soportar el embarazoso comentario: “Uy, la marcación…”
Si cada uno tiene su espacio para crecer y de vez en cuando se juntan para crecer juntos (y hacer otras cosillas… cuando es necesario dos personas para ello), verán que la relación irá muy pero que muy bien.
Se nota que detesto el floro??? Ireth, querida, me encantó el zafa, zafa! Y sí, son unos perros… aunque algunos falderillos son bastante agradables.
Besos, y enhorabuena por los lectores que tenemos… que nos falta publicidad!!!
Miel
jaja tienes tanto de cierto en lo que escribes, hay que ser independientes y maduras, el estar con alguien o en su caso estar "enamorada" no significa llamar cada quince minutos, no mandar mensajes cada 5, ni estar pegada a alguien sin dejarlo ni dejerte respirar... cuando de verdad es necesario estar en contacto por cosas IMPORTANTES, ni en cuenta! saludos
muchas veces el estar tan pegados arruina la relacion..lo mejor es mantener una relacion viviendo separados..eso creo yo.